Por Guillermo “El Mago” Dávila. Apoteósico el recibimiento a los héroes de la Selección al mundial de fútbol de Rusia. No podía ser de otra manera. Sentaron un precedente que debe ser superado por las generaciones venideras. E, inclusive, por ellos mismos dentro de cuatro años. Aún están jóvenes y podrán competir en el 2022.

El diablo hace hostias y las vende. Maradona defiende a Colombia, a su Selección. Se despotrica contra la FIFA y autoridades. Deja de percibir de la Fifa US$ 14 mil. Y habló del árbitro gringo y sus “virtudes”. Aquí sugerimos: menos pedido de que hagamos tal o cual cosa viral en las redes, entre ello la demanda del partido Colombia-Inglaterra, y actuemos. Defendamos el país como los chicos defendieron el arco. Metámosle el golazo a la Inglaterra.

También metámosle un golazo, por no decir un patadón por ser de mala educación, o un cabezazo a lo Yerry Mina, al árbitro infernal. ¡Pero hagámoslo!

Hagamos apuestas que nos permitan ganar un dividendo. No haga su inversión a la loca, porque sí. Los encuentros de fútbol, las carreras de caballos, de galgos, las de los caballitos de acero de que hablaba El Campeón Carlos Arturo Rueda en sus bellos tiempos, tiene una lógica en su desarrollo y final. Se gana más y repetidamente con los juegos aleatorios que con los batatazos.

En lo que sí no hay lógica, es en el hecho que en estos momentos entristece al país, aunque esté eufórico con la Selección. La muerte de los líderes que aumenta día a día y que, solo al parecer, merece una protesta viral. Oremos por la paz. Metámosle un golazo a estos bandidos invocando sin cesar la justicia Divina.

Uruguay y Francia, hoy a las 9 de la mañana. La retrospectiva de lo que han hecho estos equipos en el pasado y lo que hicieron en su más reciente participación, hace prever un encuentro para tener un balcón volador propio y no perderse centímetro a centímetro lo que harán los rosados y delicados guayos en los pies pensantes de estos campeones. Pies pensantes que por no saber hablar patean al contrincante.

Y para por la tarde, Brasil- Bélgica. Todo un viernes cultural. Con Pola o sin Pola, con vino o sin vino, las horas son pocas para lo que se presume que va a suceder. Estamos invitados. Pero no olvidemos, repito, una plegaria porque se haga justicia en el país. ¡Suerte!